¿Es provechoso pujar en Telebid?
27-05-2008
¿Quieres una Wii por menos de 50€? Este anuncio se está empezando a ver con mucha insistencia en diversas páginas web: una campaña masiva en Adwords está captando la atención de los usuarios sobre un novedoso sistema de pujas online.
Telebid promete productos muy actuales a un precio realmente asombroso, tal y como lo demuestran algunas de las pujas ya cerradas: Wii a 50 €, Nintendo DS por menos de 10 € etc… Pero, ¿es realmente provechoso este sistema de puja?
Nos damos cuenta de que cada derecho a puja no es gratuito, como viene siendo habitual en otros portales, sino cuesta 1 bid (moneda de cambio de Telebid). El usuario se ve obligado a adquirir un mínimo de bids para empezar a pujar, y a cada puja se irán descontando de su cuenta. El plan más económico que nos permitirá pujar un máximo de 10 veces cuesta la friolera de 7 €. Ahora bien, ¿qué sucede si se agotan los bids durante una puja? Al no disponer de más derechos de puja, el usuario pierde inevitablemente la oportunidad de seguir la lucha por conseguir su producto favorito, o bien puede seguir adquiriendo bids.
Aunque todavía no encontramos demasiados comentarios sobre este tipo de servicio, sí se ha creado un blog que recoge algunas opiniones, como la que citamos a continuación, avisándonos del potencial peligro que puede suponer este servicio para nuestra economia, y sobre todo indicando que en realidad el sistema de compra de derechos de puja incrementa brutalmente el precio de los productos ofertados:
Don’t do it! That’s what London Blogger Paul has to say on the subject of Telebid. For him it’s bidding with added gambling. He cannot emphasize enough: every bid costs money. Even if it turns out to be no winning bid. Considering people are spending more money than the auctionend items are worth, the one and only real winner is Telebid.
If you are the sort of person who would fall for cheap Lottery slogans you’ll probably be prone to give Telebid a go.
El que lo quiera probar, que prepare el bolsillo: tal vez salga más económico adquirir nuestro producto por otro lado…
Blog oficial:
http://telebid.wordpress.com/
FileZilla VS SmartFTP
24-04-2008
Toda persona que tenga a su cargo la gestión de páginas web agradece disponer de herramientas para acceder a servidores y subir archivos. El protocolo FTP sin duda es muy útil en este tipo de tareas. En el mercado nos encontramos con diferentes programas que aprovechan la conexión FTP de un servidor para examinar el contenido del mismo y para realizar cualquier tipo de modificación a su estructura: la decisión consiste en utilizar un programa de pago u otro que sea gratuito.
Entre los clientes FTP de pago, destaca SmartFTP por diferentes razones: se trata de un software liviano, no exige demasiados recursos y su interfaz es simple y limpia. Además, cuenta con una pequeña herramienta para realizar y recuperar copias de respaldo de todas las cuentas existentes.
Entre los programas gratuitos encontramos a FileZilla, la opción más segura en el campo de los clientes FTP gratuitos. El hecho de que sea multiplataforma lo hace especialmente apetecible para los usuarios de Linux, conjunto hasta hace poco olvidado por no disponer de opciones estables y de calidad en cuanto a aprovechar el protocolo FTP.
Y ya que las grandes diferencias se encuentran en los detalles más insignificantes, pasamos a mencionar algunas de entre estos dos productos, información útil para los usuarios que todavía desconocen estas excelentes herramientas.
DIFERENCIA #1: Favorable a SmartFTP
Al manejar FileZilla nos damos cuenta de algunas limitaciones: en primer lugar, el menú contextual no permite la integración con el sistema operativo (por lo menos en Windows): eso hace que, tras seleccionar un fichero dentro del explorador de Filezilla, no dispongamos directamente de los comandos habituales de nuestro sistema. Una clara limitación que no presenta SmartFTP, ya que con el programa de SmartSoft sí se activan todas las funciones disponibles en cada selección de archivo realizada en el explorador integrado: parece un detalle de poca importancia, pero es increiblemente cómodo y práctico acceder a nuestros programas favoritos sin necesidad de desplazar o minimizar ventanas.
DIFERENCIA #2: Favorable a SmartFTP
Por otra parte, tras cerrar la conexión FTP después de un tiempo de inactividad establecido, el explorador de ficheros en remoto se cierra inevitablemente. Para volver a operar en él se necesita volver a conectar y volver a posicionarse en la ubicación de forma manual. En el caso de SmartFTP, aunque la conexión se cierre, el explorador sigue manteniendo visible la última ubicación. Tras arrastrar algún fichero en él, el programa reconecta automáticamente y se posiciona en la última ubicación sin necesidad de volver a navegar entre las carpetas. Un detalle aparentemente insignificante, pero a la larga permite reducir el tiempo y la cantidad de clics.
DIFERENCIA #3: Favorable a FileZilla
Como se ha indicado, FileZilla es multiplataforma, de manera que el código se ha optimizado para diferentes sistemas. En el caso de SmartFTP, se puede intentar el uso en Linux mediante Wine, aunque por este motivo no se puede garantizar plena compatibilidad.
DIFERENCIA #4: Favorable a FileZilla
FileZilla dispone de una versión portable, lo cual hace práctico su uso desde pendrives. Aunque SmartSoft publicó un artículo en su knowledge base explicando como convertir en portable su programa, lo cierto es que podría no resultar tan sencillo para usuarios poco experimentados, ya que se requiere el copiado manual de ciertas librerías: mejor una versión directamente portable para simplificar su instalación.
DIFERENCIA #5: Favorable a SmartFTP
Nos da la sensación que la información de soporte y de presentación es más accesible en la web de SmartFTP que en la de FileZilla: un detalle a tener en cuenta sobre todo si no somos expertos en el manejo del FTP.
DIFERENCIA #6: Favorable a FileZilla
El cliente de código abierto dispone de una versión SERVER, evitando el límite de SmartFTP que trabaja sólo en modalidad cliente. Evidentemente, esta opción es para usuarios avanzados.
En definitiva, aunque ambos sean excelentes programas, tal vez el usuario que busque un uso sencillo del FTP para su plan de alojamiento prefiera la sencillez de SmartFTP. FileZilla tiene que mejorar bastante todavía en la interfaz y conseguir una mejor integración con el sistema operativo para ahorrar al usuario una multitud de clics innecesarios e intentar captar la atención de usuarios no tan “técnicos”. Una verdadera pena que el producto creado por SmartSoft cueste más de 36 USD.
Página de FileZilla:
http://filezilla-project.org/
Página de SmartFTP:
http://smartftp.com/
La “buena política” de Tele2
07-04-2008
Desde hace algún tiempo somos objeto del bombardeo publicitario de las empresas de telefonía, como millones de usuarios en toda España. Nos enfrentamos semanalmente a las promociones de líneas ADSL, descuentos de todo tipo, packs innovadores, en fin… el mercado es libre y nuestra es la decisión de aceptar o rechazar una oferta.
En todo caso, hoy nos hemos enfrentado a una estrategia sucia y poco digna de una multinacional como TELE2, algo que merece la pena ser compartido con los usuarios que pueden llegar a ser victima del mismo fraude.
Recibimos la llamada: el comercial se identifica como “del departamento que dio de alta nuestra ADSL”, citando el nombre de la compañía con la cual efectivamente nos dimos de alta. Ante lo extraño de la declaración, solicitamos confirmación: el comercial reitera (con tono bastante molesto) que llama “del departamento que dio de alta nuestra línea”.
Consigue su objetivo: capta nuestra atención, ya que si se hubiese identificado de entrada como comercial de Tele2 hubieramos concluido la conversación de inmediato. Nos propone ahorrarnos un 50% en el gasto mensual de telefonía fija e Internet, y tramitarnos todo el papeleo necesario para hacer efectivo el cambio. En realidad, si se tratara de la misma compañia, ¿que sentido tendría volver a facilitar nuestros datos? Se supone que cada mes nos envian una factura detallada.
A lo largo de la conversación, el comercial se equivoca y revela la verdadera procedencia de la llamada: TELE2. Nuestra reacción es inmediata y ponemos al comercial ante la bajeza del intento: la conversación termina.
Aunque vivimos en plena lucha por sobrevivir, ¿es realmente necesario hacerse pasar por otra empresa para conseguir tramitar una nueva alta de cliente? Lo cierto es que hasta ahora no nos habíamos encontrado frente a esta técnica.
Buen intento, pero nosotros no hemos caido.
¿Facturación online gratis? Todavía no…
31-03-2008
Hace unos días miles de páginas web y blogs anunciaban la salida de un nuevo servicio gratuito, Zoho Invoice, un sistema de facturación y cobro online. Aunque la iniciativa es loable y presenta opciones interesantes, lo cierto es que Internet todavía no ofrece sistemas de facturación online de calidad y gratuitos: echando un vistazo al panorama, encontramos muchas soluciones, pero plagadas de limitaciones en sus versiones básicas.
Las limitaciones más habituales son:
- Restricciones en la cantidad de clientes permitidos (en algunos casos sólo 3, una cifra ridicula aunque sólo sea para versión demostrativa)
- Restricciones en la cantidad de recibos a emitir (3 o 5 por mes en planes gratuitos)
- Imposibilidad de cambiar el logo (convierte la aplicación en algo totalmente inutil desde el punto de vista comercial)
- Imposibilidad de gestionar un pequeño listado de productos (teniendolos que introducir manualmente en cada recibo)
Dentro de las opciones abiertas y gratuitas nos encontramos con sistemas como The Invoice Machine, que sí permite generar recibos personalizados pero no de guardar los datos, algo imprescindible para aplicaciones de este tipo.
También mencionamos a Online Invoice System 2.0, posiblemente la única opción decente en cuanto a funciones, pero todavía muy rudimentaria en cuanto a diseño y presentación. Tal vez sea la opción más viable teniendo algunos conocimientos básicos en edición de templates.
Una verdadera lástima que Zoho no haya aprovechado la ocasión: de haber publicado un sistema totalmente gratuito y abierto, hubiese aumentado las distancias con Google, serio competidor en su campo, pero que todavía se resiste a innovar en el tema de la facturación online y bases de datos.
La “buena política” de Interdomain
15-02-2008
Un usuario nos ha escrito un correo notificando una historia curiosa, un problema con el intento de un traslado de dominio .com. Dicha situación es lamentablemente algo habitual según la empresa
La empresa que gestiona el dominio es Interdomain, y el .com en cuestión está vinculado a una oferta empresarial de ADSL contratada mediante Telefónica.
El problema se verifica cuando el usuario, como representante de la empresa titular del dominio, intenta trasladar el dominio a otra empresa para su posterior gestión: se presenta la necesidad de indicar el Auth Code para confirmar el proceso.
El primer paso, contactar con la empresa para solicitar personalmente este dato. Al número de soporte que se indica en la web responde una locución automática que invita al cliente a acceder al panel de control y recuperar el Auth Code de forma automática.
Tras el registro, se accede al área privada pero como el registro del usuario es posterior a la contratación, el domino no aparece en la lista de productos contratados.
No hay forma de contactar personalmente con alguien de la empresa para comentar este problema, así que el cliente se remite a Telefónica en varias ocasiones, puesto que desde ellos se tramitó el alta de este dominio.
Segundo paso, pasar por una de las respuestas “clásicas” de Telefónica según este cliente, que no depende de ellos, ya que el tema de registro y gestión de dominios se delega totalmente a Interdomain. Son inútiles los múltiples intentos de hablar con un técnico, la respuesta es la misma. Como anécdota, en una de las muchas conversaciones, el locutor remite el cliente a otra empresa: se solicita al cliente que acceda a la página interdominios.com en lugar de interdomain.com. El cliente pregunta desconcertado en repetidas ocasiones si el locutor está seguro, pues conoce la diferencia entre las dos empresas, pero el locutor insiste en su postura.
Tercer paso, se empiezan a mandar correos electrónicos a la dirección que aparece en la web de la empresa, así como varios envíos del formulario de contacto de la web. En cada ocasión se recibe una respuesta automática diciendo que “a la mayor brevedad posible le daremos respuesta”. Algunos correos enviados a ciertas direcciones (como genericos@) son devueltos por el servidor, por lo que se hace imposible hacer llegar la notificación en algunos de los canales establecidos.
Cuarto paso, se comienza el envío masivo de faxes a 2 números diferentes (que aparecen en diferentes formularios). En ningún caso se recibe respuesta alguna, a pesar de haber especificado la urgencia y diferentes formas de contacto en el texto.
Resultado final: después de cinco días hábiles, la situación esta exactamente igual que cuando se empezó el tramite, sin tener la garantía de que la información haya sido recibida correctamente, ni siquiera una confirmación no automatizada por parte de algún dependiente.
En Telefónica aseguran de que se trata de una situación “normal”, debido a la gran cantidad de trabajo que Interdomain tiene que gestionar. De hecho, ni a ellos se les permite comunicarse para atender casos de emergencia, aunque el rótulo en la web oficial específica que se trata de una compañia de Telefónica.
Ni a este cliente ni a nosotros nos parece una situación “normal”, ni una buena política de atención al cliente. Da la sensación de que no se respeta la titularidad de los dominios contratados, pero no hay nada que hacer: a esperar… con aquella sensación de impotencia que saben generar muchas empresas del sector.
19/02/08 - Actualización:
Tras más de 1 semana de solicitudes, correos y faxes, la empresa Interdomain contactó con el cliente y facilitó el Auth Code.
El correo no menciona nada de los graves retrasos en la gestión, ni pide disculpas por no haber contestado a ninguno de los anteriores mensajes, algo básico en una empresa tan consolidada y en la obligación de disponer de algún encargado de atención al cliente.